Analogía

La semana pasada asistí a una charla sobre los presos republicanos en los campos de concentración nazi. Los relatos eran sobrecogedores, realmente horrorosos.

En resumen:

Amotinaban a los presos en trenes donde tenían que ir en pie durante días de viaje debido al escaso espacio del transporte. Soportaban olores repugnantes, mezcla de excrementos y hedor a cadáver de quien no había soportado la dureza tan cruel viaje.

Después de muchísimas horas llegaban a su destino: campos de concentración/trabajo o campos de exterminio, donde, la mayor parte, moriría: o de cansancio o por el gas Zyklon B, cuando no fueran útiles para el trabajo.

El destino de todos ellos era una muerte cruel y deshumanizada, habiendo sido maltratados, explotados y humillados antes de ser asesinados.

Sus cuerpos sin vida no sufrían mejor suerte, siendo utilizado hasta el último cabello con fines comerciales. Aprovechaban incluso los tatuajes para hacer lámparas.

Eran utilizados como meros objetos desprovistos de vida interior, solo servibles para la explotación económica del regimen nazi.

Esto sigue pasando día a día en las granjas industriales. La única diferencia tangible es que los animales los degollan para asesinarlos.

¿Porqué los animales no humanos siguen sufriendo esta suerte sin ser considerado un crimen?

Cultura especista creo que es la respuesta. Todo aderezado con cantidades industriales de antropocentrismo.

Ellos también tienen derecho a vivir.

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