Archive for the ‘Experimentación’ Category

Sobre el R.E.A.C.H.

“El Reglamento REACH regula el Registro, la Evaluación, la Autorización y la Restricción de las substancias y los preparados químicos, con el objetivo de garantizar un elevado nivel de protección de la salud humana y del medio ambiente, así como la libre circulación de substancias en el mercado interior.”

El caso es que REACH, dada la presión de las organizaciones defensoras de los animales no humanos, iba a aprobar una ley para que disminuyeran los casos de experimentación. No muy sorprendentemente a la vez que redactaban esta “ley de disminución y mejora de la experimentación”, redactaron otra que la anulaba por completo. En su esencia, el REACH pide que a las empresas que experimentaron con animales hace menos de 12 años pasen los datos a la agencia, y que se permite el pedirle a empresas que en estos 12 años no hayan experimentado que hagan experimentos con animales no humanos para proporcionarles los datos. Es decir, las empresas que no han experimentado tendrán que experimentar si se le solicita, y las que han experimentado hace más de 12 años tendrán que volver a hacerlo.

Decía que no es sorprende porque, dados los beneficios económicos detrás de la experimentación con animales no humanos, raramente lo iban a eliminar. Este caso es un ejemplo de por qué no considero que las leyes vayan a ayudar nunca realmente a los animales, y de que deberíamos cuestionarnos, antes de firmar o apoyar nada, el beneficio real que aportará a los animales no humanos que en un papel haya una determinada prohibición. Este controvertido tema será motivo de uno de mis siguientes escritos, ya en preparación.

Ahora os dejo con un artículo encontrado en el apartado de noticias de Lush que trata sobre el tema. Al final del artículo adjunto el reglamento del parlamento europeo en castellano donde se redacta, entre otras cosas, sobre estas legislaciones comentadas.

Lo expuesto a continuación NO es un artículo propio, por lo que no tengo que estar necesariamente de acuerdo 100% con todas las declaraciones.

¿QUÉ ES EL REACH Y POR QUÉ NOS PREOCUPA?

Durante décadas la opinión pública europea junto con diversas organizaciones y empresas como Lush ha estado pidiendo que se acabe con la experimentación en animales en el desarrollo de productos cosméticos. Así pues, la Directiva sobre la prohibición de probar los ingredientes cosméticos en animales que entró en vigor el 11 de marzo de 2009 debería ser un motivo de alegría. Sin embargo nos preparamos para un aumento brutal de la experimentación en animales bajo otro reglamento de la UE, el REACH, que especifica que todos los ingredientes que no hayan sido probados anteriormente en animales deberán ser sometidos a pruebas con animales, contradiciendo completamente la prohibición de la Directiva sobre Cosméticos y sentenciando la existencia de cosméticos libres de pruebas en animales.

Este nuevo reglamento socava completamente el espíritu de la Directiva, que se creó con la intención de acabar definitivamente con la experimentación en animales para los cosméticos. También va en contra de lo que quiere el público y deja a los consumidores sin la posibilidad de escoger productos que no hayan sido testados en animales. Todo esto está teniendo lugar a hurtadillas, de espaldas a la opinión pública, que cree que la experimentación con animales en el caso de los productos cosméticos es una vergonzosa reliquia del pasado.

La UE se comporta como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Por un lado nos dicen que no debemos probar los ingredientes cosméticos sobre animales bajo ninguna circunstancia y por otro exigen que hagamos nuevas pruebas en animales para estos mismos ingredientes. Si bien LUSH apoya los objetivos de REACH (evitar que productos químicos peligrosos acaben en el medio ambiente) nos oponemos rotundamente a la experimentación en animales y nos negamos a pagar o permitir crueles pruebas en animales de los ingredientes que utilizamos.

La legislación REACH sobre productos químicos pordría suponer el fin de los cosméticos que no experimentan con animales y el principio de la necesidad de probarlo todo en animales obligarotiramente.


¡SALVA AL CONEJO, FUERA EL REACH!

Durante décadas el tema de la experimentación con animales en el caso de los productos cosméticos fue un tema candente. Era un tema con el que hacía ruido mucha gente, desde los que se manifestaban en Londres hasta los padres que compraban productos seguros para los animales para su familia, desde los jóvenes que escuchaban charlas sobre la crueldad de las pruebas en animales hasta quienes leían los folletos que repartían voluntarios todos los sábados en el centro de las ciudades. Todos pensábamos que la experimentación en animales había llegado a su fin en el mundo de la cosmética con la directiva europea que la prohibía.

A partir de ese momento seguimos con nuestras vidas sabiendo que habíamos luchado por algo que había merecido la pena. Ya no habría más conejillos de indias que murieran asfixiados obligados a ingerir champú ni más conejos quedándose ciegos por el rimel que les habían metido en los ojos. Hasta ahora.

Ahora descubrimos que, en contra de la voluntad popular, y en contra de la 7ª enmienda de la Directiva Cosmética de la UE que prohibía la experimentación con animales para los productos cosméticos a partir del 11 de marzo de 2009, tenemos una nueva super-legislación impuesta por Bruselas: el Reglamento relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos (REACH). Los objetivos de REACH, productos químicos seguros para todos, son loables, pero la realidad es muy distinta.

Esta legislación es tan compleja que ni siquiera las industrias a las que supuestamente legisla la comprenden plenamente. Tampoco la comprenden los eurócratas que tienen que hacerla cumplir. Bajo REACH tendrán lugar muchos más experimentos con animales mientras los científicos intentan dilucidar qué productos químicos son nocivos para nosotros y/o el medio ambiente. La mayoría de los ingredientes que componen los productos cosméticos y de higiene se verán sometidos a estas pruebas.

Sigue habiendo mucha incertidumbre respecto a qué pasará con la Directiva sobre Cosméticos que prohibe la experimentación con animales de los productos cosméticos o de sus ingredientes cuando se imponga REACH, que requiere pruebas en animales para esos mismos ingredientes. Y parece que sólo una batalla legal dilucidará cuál de estas legislaciones opuestas prevalecerá.

Ahora mismo nadie en la Agencia Química Europea ni en la industria cosmética sabe decir si los ingredientes probados en animales según establece REACH se podrán utilizar en los cosméticos. Si se permite su uso en cosméticos entonces ya no existirán los cosméticos que no han sido experimentados con animales y nuestros derechos como consumidores concienciados habrán sido pisoteados. O, si no se permiten estos ingredientes, entonces la mayoría de nuestros cosméticos y productos de higiene desaparecerán de nuestros estantes ya que los ingredientes que contienen serán prohibidos para su uso en cosméticos.

Lo irónico del asunto es que la experimentación con animales sólo demuestra si algo es perjudicial para los animales, no para los humanos. La experimentación con animales es tecnología victoriana y no beneficia a nadie. Las pruebas en animales no nos proporcionan ni químicos ni productos seguros para utilizar y desde luego no ayudan en absoluto a los millones de animales que morirán por su causa.

Si se destinaran los miles de millones de euros que costará a las empresas y a los gobiernos implementar REACH a desarrollar experimentos sin animales más seguros y fiables, todos sabríamos más sobre la seguridad de los productos que usamos.

Así que, adelante, hagamos que nuestras voces se oigan de nuevo. Debatid el tema con vuestros hijos, padres, hermanos o amigos, hablad con vuestro periódico local e informad a las empresas cuyos productos consumís sobre el REACH y la experimentación en animales. No nos habíamos dado cuenta, pero llevábamos demasiado tiempo durmiéndonos en los laureles.”

Reglamento Parlamento Europeo

Sobre esta ley, a partir de la página 97. Para saber más acerca de la experimentación con animales y la opinión o supuesta opinión del parlamento europeo, buscad en el pdf la palabra “animales”. Por cierto, siempre se refiere a “animales vertebrados”.

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Fármacos y experimentación en animales no humanos: la gran mentira

La experimentación en animales no humanos se practica, como señala Tom Regan, básicamente en tres ámbitos: didáctica, pruebas de toxicidad e investigación. No considero ninguna de estas tres prácticas lícitas ni necesarias, pero no siempre he pensado lo mismo, sobretodo respecto a las pruebas farmacéuticas.

Antes de ser vegana, cuando se me preguntaba acerca de la experimentación en animales no humanos en cuanto a la toxicidad y efectividad de fármacos, aunque no tuviera mucha idea de lo que en estas prácticas se realizaba, lo tenía bien claro: completamente aceptable, ¿sino como van a comprobar si un medicamento es válido? ¡No iban a arriesgar la vida de las personas! Lo veía como algo necesario para que la ciencia farmacéutica médica humana avanzase. Y no era la única que pensaba así, de hecho muchísima gente hoy día sigue pensando lo que yo antaño.

A parte del claro fundamento especista de lo que pensaba (los demás animales están por debajo del ser humano y es lícito que arriesguen sus vidas antes que la del “ser superior”) lo que está claro es que, como a muchos, me habían vendido la moto. Creía lo que nos quieren hacer creer: que en farmacia la experimentación en animales no humanos es necesaria; que los resultados de la experimentación en animales no humanos son completamente extrapolables a animales humanos; que no había más métodos fiables. Porque, a no ser que estés en una empresa farmacéutica o conozcas a alguien afín, poca información te llega de métodos alternativos a la experimentación animal, y tampoco es algo que tampoco inquiete a alguien especista. Yo misma estando en la universidad veía decenas de vídeos de experimentación con animales no humanos cuyos resultados se aplicaban directamente a humanos, y la televisión no hacía mucho por mostrar alternativas a estos métodos, más bien al contrario.

Imaginad el calibre de mi sorpresa cuando comencé a leer información al respecto y descubrí datos que incluso hoy me parecen sobrecogedores. Resultó ser que no, en farmacia la experimentación en animales no humanos no es necesaria; que tampoco se pueden extrapolar los resultados de la experimentación animal en no humanos a humanos; y que sí, no sólo hay métodos alternativos sino que son más fiables.

El porque de estas afirmaciones no son el resultado de mi opinión personal; tampoco son falsas excusas en un intento de suprimir pruebas crueles. Son el resultado de la compilación de investigaciones y datos que los propios científicos que experimentan han presentado a la comunidad científica. Y aquí van algunos datos:

*¿Por qué no es necesaria la experimentación animal para el beneficio humano?

Las pruebas con animales no humanos se estima que desde el año 1900 ha reducido la mortalidad de los humanos entre un 1 y 3,5%.

La prestigiosa revista New England Journal of Medicine dijo que la investigación contra el cáncer que incluye experimentación animal es una farsa en toda regla.

Cada año mueren más de 100.000 personas y son ingresadas alrededor de 2.000.000 por el uso de fármacos experimentados en animales no humanos con anterioridad a su venta en farmacias. Los fármacos son la cuarta causa de muerte en los Estados Unidos.

Más de 100 años de experimentación animal dan un porcentaje irrisorio; las propias revistas de medicina dan fe de la falsa necesidad y utilidad de la experimentación con animales no humanos; y, por otro lado, el que sean experimentados préviamente en animales antes de salir a la venta no da la seguridad de su falta de toxicidad; todo esto nos conduce a un serio replamiento de la necesidad de esta práctica.

Por otro lado, la propia Food and Drug Administration dice que los fabricantes “deben demostrar satisfactóriamente la seguridad”, pero no dice nada acerca del “cómo”; lo dejan al libre albedrío de las empresas, sin obligarlas a seguir ningún método en concreto; por tanto, los resultados en función del tipo de pruebas pueden ser más o menos correctos. En el caso de la experimentación con animales no humanos ya he destacado algunos datos que nos hacen pensar acerca de su utilidad.

*¿Por qué no se pueden extrapolar los resultados de animales no humanos a los animales humanos?

Los primeros modelos animales para encontrar una vacuna para la poliomielitis no hicieron más que retrasar el encuentro de ésta: según el Comité para la Modernización de la Investigación Médica, la investigación con Simios del doctor Simon Flexner condujo a deducir que a los humanos, como a los monos, la polio sólo les infectaba el sistema nervioso central, lo que despistó a otros investigadores. Sin embargo, la investigación con tejidos humanos mostró que la poliomielitis puede afectar a otras estructuras no pertenecientes al sistema nervioso central.

Hoy en día sabemos que existe una clara relación entre el cáncer de pulmón y el consumo de tabaco, después de más de 50 años de investigación en animales humanos. No sucede lo mismo con animales no humanos: por mucho que se les haga “fumar” artificialmente, estos difícilmente contraen cáncer de pulmón. ¿Cuántas vidas se podrían haber salvado de no haber sido el modelo de experimentación animal el predominante en EEUU antes de investigar con humanos?

Otro caso: la talidomida. Los experimentos con animales dieron lugar a que se aprobara su uso en Europa para tratar las molestias del parto. La talidomida tenía un efecto sedante e hipnótico. Al cabo de unos años un gran porcentaje de las mujeres que lo habían tomado tuvieron hijos con deformaciones ya generadas en el feto. La causa: la toma de talidomida.

Además, todas las enfermedades que se trata de encontrar solución en modelos animales son transferidas al animal artificialmente; los animales no humanos no tienen la mayoría de nuestras enfermedades de forma natural, por lo que, partiendo de esa base, los resultados no pueden ser muy fiables. Se ha comprobado además que el tipo de jaula y de suelo (entre otras muchas cosas) donde esté encerrado el animal no humano, influirán en los resultados. Además, la forma de infección de una enfermedad también influye en su curso y tratamiento; y en los animales, la infección siempre es artificial.

Estos y otros experimentos dan fe del peligro de la extrapolación de los resultados de experimentos en animales no humanos a animales humanos. Si a esto le añadimos las afirmaciones de los propios investigadores al respecto, hay poco que objetar para estar en contra de la utilidad de la experimentación en animales para fármacos humanos: “Aun cuando en la experimentación animal se demuestra que algunos medicamentos retrasan la destrucción del tejido nervioso, no significa que puedan aplicarse al hombre. En unos casos, las moléculas son demasiado grandes para atravesar la barrera hematoencefálica y no pueden llegar al lugar prefijado […], en otros, las dosis necesarias resultarían tóxicas.” (Inga Zerr y Andreas Jahn, -2009, Marzo-Abril- Enfermedades por priones. Mente y cerebro, 35, pg.68-73)

*¿Qué métodos alternativos hay?

Tests in vitro con células humanas: se ha visto que estos test han llegado a mostrar  la toxicidad de una substancia para el ser humano en un 80% de los casos. Mientras que el porcentaje de la prueba de toxicidad LD50 (letal dosis 50%) en animales no humanos, ha mostrado un porcentaje de éxito del 65%. Un 15% no es poca cosa.

La ingeniería informática también proporciona herramientas para la investigación de fármacos.

Hoy día se siguen buscando métodos para no experimentar en animales. Si bien es cierto que para comprobar la toxicidad de los fármacos están las técnicas in vitro, hay otro tipo de experimentaciones que no tienen una sustitución tan definida, pero se sigue indagando en ello. Por otra parte no se ha demostrado, como he dicho anteriormente, que la experimentación en animales no humanos sea extrapolable a los humanos, así que esta pierde sentido ya sólo por este hecho.

Pese a que hoy día no se hayan encontrado todas las técnicas adecuadas para sustituir la experimentación en animales no humanos, esto no justifica que se sigan empleando; cito y apoyo el siguiente fragmento escrito por Tom Regan:

“El fin no justifica los medios. Incluso si fuera verdad que los humanos sacan grandes beneficios y ningún daño de esta práctica, esto no justificaría, de ningún modo, la violación de los derechos de animales cuya mala suerte los ha llevado a una jaula en algún laboratorio en alguna parte del mundo. No puede emanar ningún bien del mal que cometemos.”

Fuentes y más información:

ALTEX (Alternatives for animal experimentation)

PCRM (Physicians Comitee for Responsible Medicine)

DLRM

Revista Vivat

Universo Animal

Americans for Medical Progress

Last Chance for Animals

Jaulas Vacías – Tom Regan (Editorial Altarriba)

Nosotros los animales – Mark Bekoff (Editorial Trotta)

Mente y cerebro (núm. 35): Enfermedades por priones (pg. 68-73) – Inga Zerr y Andreas Jahn.